
Tampoco es de juzgarse aquí si hubo o no saña política en contra de Ibarra, como si la hay en contra de Chabán en la causa penal. No nos compete. Lo que si nos parece ridículo es vincular a la existencia en la justicia de un paralelismo de si asume Ibarra, liberamos a Chabán, en el discurso de algunos progre, que ven a la violeta los vericuetos de esto. Como si la justicia es justa solo si hace lo que uno quiere. Ibarra da una sensación de odio por lo vivido y uno sabe que va por revancha. Creo que en Aníbal no tiene proyecto político, solo tiene vendetta. Y que Chabán no es el diablo de la derecha hitleriana, escondida en la justicia como resabios de la dictadura. ¿Casualidad o no?, los hechos son así. Ibarra asumirá y Chabán verá como podrá hacer para encontrar un lugar para esconderse si es liberado. La libertad es un bien preciado, no se si para Chaban lo será en las actuales condiciones.

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