21 julio 2007

EL DIA DESPUES

EL INCENDIO Y LAS VISPERAS DEL PAIS DE PELUCHE
Lo que no ve el argentino intolerante























No se si ya la sociedad resiste la liturgia peronista o actos con Lionel Richie o Benny Goodman lleno de papelitos celestes y blanco inundando un paisaje mas cercano a un montaje de Suar que a una campaña política. Lo que es claro, que ni uno ni otro pueden expresar alegría. Pueden expresar alegría de los que pudieron entrar a la exclusiva sala del Teatro Argentino y que de dar el batacazo de estar cuatro años más en el poder con la Señora como Presidenta se aseguran la jubilación. Pero no a los millones de votantes que solo ven en la justa redistribución del ingreso sacarse la vía del ahogo. Al que el modelo económico neo-neoliberal les impone el gobierno nacional. Era yo casi un pendejo, cuando en la Escuela de Conducción de la Confederación General del Trabajo el General Perón, Nos daba clases de conducción Sindical. Un día vino y hablo sobre los convenios colectivos de trabajo. Faltaba poco para su muerte y eran momentos del uno a uno y si se largaba o no la discusión de los convenios. Fue así, que Perón nos dijo, bueno muchachos, hay que prepararse, he tomado las medidas para abrir la 14250 y debemos llegar al 50% del PBI con la discusión de los Convenios. Discutan cada uno en sus Gremios y no tengan padrinazgos. Más o menos repito lo que me quedo grabado. Poco después de su muerte, el primero que firmo fue la UOM que fue el convenio testigo por lo que no se homologo ningún convenio que superara en los hechos ese porcentaje. ¿Cómo?, ¿me dice casi igual a hoy? Si, si por eso le digo modelo neo-neoliberal. El estado regula el salario porque solo maneja la macro. Así, Puerto Deseado el día después es el resumen de la Argentina de Peluche, humo negro, cuatro de cinco plantas de pescado de Puerto Deseado quemadas. Ya no importa la fuente de trabajo. Ya no importa nada. El poder es más importante que el estado de las cosas. No hay otros.




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