19 julio 2013

ASCENSO Y DESCENSO DE LAS GRANDES CIUDADES



análisis

¿Por qué se ha hundido Detroit?



Habrán leído que la quiebra de Detroit se debe al fuerte descenso de la población, y es verdad. Pero todo tiene una explicación más compleja.





A mucha gente no le gustaba Jimmy Carter, al menos no hasta que terminó su periodo en el cargo de Presidente de EE.UU., pero parece que es un buen ser humano. O por lo menos eso me parece al leer sus comentarios en un artículo reciente del Der Spiegel. El ex presidente de EE.UU. hizo unas declaraciones a raíz del escándalo del espionaje por la NSA y criticó el sistema político estadounidense. "Estados Unidos no tiene una democracia que funcione", dijo Carter. Y no es la primera vez que el demócrata es crítico con las prácticas de EE.UU.: "Creo que la invasión de la privacidad ha ido demasiado lejos", dijo Carter en la CNN recientemente. "Y creo que es por eso por lo que el secreto era excesivo."
Con respecto a las revelaciones de Edward Snowden sobre las prácticas de la NSA, Carter dijo que sus revelaciones eran "susceptibles de ser utilizadas, ya que han informado al público." Carter ha advertido en repetidas ocasiones que la autoridad moral de Estados Unidos ha disminuido considerablemente debido a la reducción excesiva de los derechos civiles. El año pasado, escribió un muy buen artículo en el New York Times en el que denunciaba que las nuevas leyes de Estados Unidos habían permitido la entrada del Gobierno en nuestra privacidad nunca antes vista. "Sé que la mayoría de las personas están demasiado ocupadas viendo en la televisión el fútbol en lugar de preocuparse por el derecho a la privacidad o por las violaciones de la Constitución de los EE.UU., pero cuando comiencen a ellos, será demasiado tarde", concluía ese artículo.
La eliminación sistemática de sus derechos va de la mano con la eliminación de la clase media en EE.UU. y a medida que desaparece esa clase media, se hace creciente la desigualdad de los ingresos entre los muy ricos y los muy pobres. Alrededor del 44% de las familias viven en vecindarios con ingresos medios - cuando en la década de 1970 era el 65% de la población. Sin embargo, un tercio de las familias en los EE.UU. viven ahora en zonas muy ricas o muy pobres, porcentaje que se ha más que duplicado desde el 15% de 1970.
No es una coincidencia que ahora, tras décadas de traspaso de riqueza donde hace 40 años el 1% de los estadounidenses obtenía el 8% de la riqueza del país en comparación al 21% que obtienen ahora, estemos hablando de quiebra de ciudades estadounidenses importantes y la última damnificada es Detroit, la ciudad símbolo de la industrial estadounidense generando la mayor quiebra de la historia del país.
Con una ciudad de casi 2 millones de personas en su máximo esplendor a mediados de la década de 1950, siendo la cuarta ciudad de EE.UU., ha visto como su deterioro económico desde entonces le ha llevado a perder más de la mitad de su población hasta los 700.000 habitantes mientras que todos los servicios municipales se deterioraban con la misma velocidad que su recaudación de impuestos se desplomaba. Y es que con una tasa de desempleo del 18,6%, Detroit tiene la tasa de crímenes violentos más alta entre las grandes ciudades del país y es en la que menos casos se resuelven (10%). Y es que la asfixia financiera de la ciudad le ha llevado a apagar el 40% de las luces de la ciudad mientras que los tiempos de respuesta de la policía son de 58 minutos. Y eso, unido al desolador aspecto de la ciudad, con cerca de 80.000 viviendas en ruina abandonadas no actúa precisamente como buen reclamo para quedarse en la ciudad.
Habrá leído en todos los medios que el motivo de haber llegado a este final es por el desplome de la población, y por su puesto que es cierto, pero realmente hay que preguntarse por qué de ese desplome en la población...
Pues muy sencillo, la disminución masiva de la población se ha debido a la política estadounidense de llevarse la industria al extranjero, lo que produjo una pérdida masiva de ingresos fiscales. Unos ingresos fiscales que tan sólo en la industria del automóvil en su momento del auge en 1950 ascendían al 35% del presupuesto de la ciudad.
Pero ni es la primera ciudad ni será la última...
Eduardo Bolinches
ebolinches@bolsacash.com




TOMADO DEL abc.es