12 julio 2013

SIN ORIGINALIDAD

EL DIARIO LA RAZON
 


Quien, como yo, no se desvivía por ver las tira cómicas del diario La Razón. Ahí estaba el Sr. Radragaz que hablaba todo con A, en la tira Don Fulgencio, que fue por años tira de ese vespertino.
Copani lo vinculan con su predecesor inmediato que es el Cantante de los Orozco, León Gieco un aventurero de la política de este gobierno como él.
Ni Gieco, no Copani son originales, si el señor Radragaz. Un verdadero homenaje a la ausencia de creatividad y originalidad a la cultura nac&pop K.


LITERATURA
Con la a y con la e
Por Germinal Nogués
En la década del 50 el humorista Lino Palacio comenzó a dar vida en Buenos Aires a una historieta (cómic) donde el protagonista era el señor Radragaz, cuya característica consistía en que en su boca todas las vocales pasaban a ser a. Por lo tanto Radragaz era, en realidad, el señor Rodríguez. Publicado en el multitudinario diario vespertino La Razón la historieta produce un gran impacto.
A raíz de eso el cine y el teatro tomaron al personaje y lo recrearon. En la temporada de revistas del teatro Comedia, cada noche un actor revivía el personaje y el público disfrutaba de la habilidad del artista que debía improvisar verdaderos desafíos lingüísticos. Una película, Avivato, protagonizada por Pepé Iglesias, «El Zorro» estrenada en esos años cincuenta marcó el debut de Radragaz encarnado por el actor Óscar Villa (Villita). El habla de Radragaz es aceptada por la gente. Los niños de los colegios repiten y lo recrean. Es un lenguaje críptico y hablarlo tiene algo de juego.
Tiempo después el mismo artista, Lino Palacio, intentó otro personaje que hablaba con la e, pero no tubo la misma repercusión y fue pronto olvidado. Curiosamente el idioma «radragaz» mantiene un lugar en la memoria colectiva de muchos argentinos. Alguno lo usa en más de una ocasión como lenguaje «secreto» y lo usa en algún viaje internacional. Otros lo vinculan a la nostalgia que provocan con el paso de los años los personajes de la historieta del ayer que persiste por el habla de sus personajes.

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