04 octubre 2013

DEL ABC ESPAÑA

DE COMO EL FRACKING SE HACE FUCKING


SOCIEDAD / PREOCUPACIÓN EN TARRAGONA Y CASTELLÓN

Los técnicos apuntan
 la relación causa-efecto
 entre las inyecciones de 
gas y los seísmos

Día 04/10/2013 - 11.36h

El informe de los expertos estará listo


 «en los próximos días»

Los técnicos apuntan la relación causa-efecto entre las inyecciones de gas y los seísmos
La serie de movimientos sísmicos de hasta 4,2 grados
que se vienen registrando desde hace días en el golfo
de Valencia, en una zona donde de forma natural
no son frecuentes, está sorprendiendo a los experto
s por su magnitud. Lo que se conoce como
 «sismicidad inducida» es un fenómeno
 frecuente cuando la mano del hombre mete
 presión en la terreno al inyectarle gas o líquido,
 como cuando se llena de agua un embalse
o se fractura la roca para la generación de
 energía geotérmica.
Normalmente se trata de microseísmos de muy
 baja magnitud y que pasan inadvertidos para la
 población, pero también ha habido grandes
terremotos que se han atribuido a esta sismicidad
 inducida, como el que se produjo en Sichuan
en 2008, de hasta 7,9 grados en la escala Richter.
Técnicos del Instituto Geográfico Nacional
 y del Instituto Geológico Miner se encuentran
 ya estudiando las causas de los seísmos, que en
 la noche del miércoles al jueves llegaron a alcanzar
 los 4,1 grados.
El informe estará listo en «los próximos días»,
 señaló el ministro de Industria, José Manuel
 Soria. Sin embargo, aunque todavía no esté
 científicamente contrastado, ya apuntó que
 «hay una probabilidad muy alta» de que haya
 una relación de causa-efecto entre la
 inyección del gas del denominado proyecto
Castor y los terremotos registrados.

Mensaje de tranquilidad

En todo caso, el ministro quiso tranquilizar a
 la población de la zona, porque «en opinión de
 los técnicos no es una situación preocupante»
 y el plan de emergencia activado el pasado martes
 por la Comunidad Valenciana se sitúa en la
 actualidad en el «nivel 0».
El gobierno catalán decidió anoche activar en fase 
de alerta el Plan Especial de Emergencias Sísmicas
 en Cataluña (Sismicat), según informó el consejero
de Interior, Ramon Espadaler, tras reunirse en
Alcanar (Tarragona) con los alcaldes de municipos
 afectados por los seísmos. Espadaler admitió que
 aún no se dan las condiciones para activar la fase
 de alerta del Sismicat -como, por ejemplo, que se
 hubieran detectado desperfectos en edificios y
 cañerías-, pero justificó la medida en que es 
preferible «pecar de exceso de celo» y tener
a punto los mecanismo de actuación que prevé
 el plan cuando está activado.
El ministro de Industria recalcó que «mientras
 no haya garantías totales para la seguridad de la
 población de que no se van a producir ese tipo de
movimientos, no se autorizará a inyectar nuevo gas».
 No aclarado por el momento si se plantea de
suspender definitivamente el proyecto ni quién
 asumiría los costes de inversión en ese caso:
«No estamos en esa hipótesis», indicó.
El ministro de Agricultura, Alimentación y
Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, insistió
 también en que el Gobierno paralizó los trabajos
 en la plataforma de gas cuando tuvo conocimiento
 de los movimientos sísmicos y subrayó que en
la Declaración de Impacto Ambiental
 emitida en 2009 -todavía con el gobierno
socialista- no había «ningún condicionamiento
por razones sísmicas», una declaración que era
 «muy breve» pero, insiste, que no tenía
«ningún condicionante» en este sentido.
Precisamente, el consejero catalan de
 Territorio y Sostenibilidad, Santi Vila, recordó
ayer que la Generalitat ya advirtió al anterior
 gobierno del PSOE sobre la necesidad de estudiar
 las consecuencias sísmicas que podría conllevar
 el proyecto. Según el consejero, ese aviso quedó
 en notificación y el Ejecutivo socialista desoyó
 la petición catalana.
Además, el gobierno catalán ha pedido a
 sus servicios jurídicos que estudien las
 «vías judiciales» que podrían emprenderse
contra el almacén de gas subterráneo, según
dijo el delegado del Govern en las Terres
 de l’Ebre, Xavier Pallarès.
CiU ha llevado la denuncia al terreno europeo
y ha pedido a la Comisión Europea que estudie
 si el almacén cumple con las directivas de la
 Unión. La formación convergente advirtió en
 un comunicado de que, «a pesar de que el
Ministerio ha ordenado una parada temporal
 de la actividad para investigar las causas del
aumento de actividad sísmica, ésta no se detiene».

Manifestación en Vinaroz

La inquietud en la costa de Tarragona
y Castellón era ayer patente. Unas 2.000 
personas se manifestaron durante una
hora por las calles de Vinaroz, según la
 estimación de la Policía Local, para exigir el cierre
 del proyecto Castor tras los seísmos, informa Ep.
La concentración, en la que también participaron
 los alcaldes de Vinaroz, Benicarló y Peñíscola,
contó con la asistencia de representantes de los
grupos políticos de Vinaroz y de poblaciones vecinas,
 como portavoces de los principales partidos de
 la oposición.
Shale Gas España, la asociación que agrupa
 a empresas especializadas en la extracción de
gas por la técnica del fracking, marcó distancias
 frente a lo que está sucediendo en Levante:
«Los trabajos de exploración o desarrollo de gas
no convencional mediante fracturación hidráulica
no están relacionados con los trabajos realizados
 en el marco del proyecto Castor», explicaron.
El fracking, que consiste en la inyección de agua
 y arena en rocas situadas a gran profundidad para
 la liberación del gas que encierran, tiene gran rechazo
 de las organizaciones ecologistas, que le atribuyen,
entre otros perjuicios, la generación de movimientos
 sísmicos.